Puntos clave
- Las lesiones que aparecen en las manos y los pies son muy resecas, y a menudo están agrietadas e inflamadas.
- El diagnóstico es más fácil cuando se ven afectadas varias zonas.
- La psoriasis palmoplantar puede tener un grave impacto sobre la calidad de vida
- El tratamiento puede ser localizado (tópico), o sistémico en casos resistentes al tratamiento tópico y acompañados por lesiones en otras partes del cuerpo.
¿Qué características tiene la psoriasis palmoplantar?
La piel de la palma de la mano y de las planta del pie es más gruesa que en otras partes del cuerpo. También se encuentran tipos especiales de queratina que no aparecen en otras zonas. Las lesiones de las manos y los pies son muy resecas, y a menudo inflamadas y agrietadas. A menudo los pacientes sienten dolor.
La psoriasis palmoplantar suele ser pustular, con pústulas transparentes que se vuelven blancas, y a continuación forman costras oscuras. Por lo general se ven afectadas ambas manos y ambos pies, pero también es normal que solamente se vea afectada una de estas áreas. Cuando se ven afectadas las manos, las lesiones solamente se presentan en la palma; si aparecen placas en el dorso de la mano, la afección ya no es psoriasis palmoplantar sino otro tipo distinto de psoriasis.
¿Las lesiones de las manos y los pies causan problemas de diagnóstico?
Es fácil diagnosticar la psoriasis palmoplantar si las placas están presentes en varias zonas, y en muchos casos el médico sólo tiene que examinar las lesiones. No obstante a veces resulta difícil distinguir la psoriasis de la pustulosis palmoplantar, que también afecta la palma de la mano.
También puede confundirse con el eczema, aunque el eczema causa mucho más picor que la psoriasis. El eczema puede producir ampollas que son de menor tamaño y tienden a aparecer entre los dedos. La psoriasis de la planta del pie también puede confundirse con una micosis, y el medico realizará pruebas para detectar una posible infección fúngica.
En los niños la psoriasis puede confundirse con la dermatosis plantar juvenil, cuyos síntomas son una piel extremadamente reseca, y grietas en el arco del pie.
¿La psoriasis palmoplantar es muy discapacitante?
La psoriasis palmoplantar puede tener un impacto considerable sobre la calidad de vida. Las lesiones de las manos pueden causar problemas a la hora de llevar a cabo tareas manuales. Incluso puede resultar problemático vestirse, puesto que las ropas se quedan pegadas en la piel.
Algunas sustancias, como los detergentes lavavajillas y los productos de limpieza irritan las lesiones e impiden que se curen. Debería usted evitar lavarse las manos muy a menudo, y no usar agua demasiado caliente, ya que ésta reseca la piel.
Evite el contacto con productos de limpieza, detergentes y desinfectantes, ya que éstos agravan la irritación. Lleve guantes lo suficientemente grandes y forrados de algodón para evitar la transpiración. Las grietas del pie pueden resultar muy dolorosas. Se recomienda usar calcetines gruesos y calzado abierto.
No hay motivos para que no participe usted en actividades físicas y deportivas. No obstante el agua clorada de las piscinas puede irritar y debilitar la piel, sobre todo si pasa usted demasiado tiempo en ella. Los deportes que conllevan una gran presión sobre el pie, como el tenis, también pueden causar dolor. Debería usted enjuagar los pies en agua fría y ponerse calcetines secos después de practicar deporte.
¿Cuáles son los principales tratamientos para la psoriasis palmoplantar?
En primer lugar, no debería usted irritar la piel de la palma de la mano y de la planta del pie. No se lave en agua demasiado caliente, y evite todo lo que le cause fricción a la piel.
Es posible que su médico le recete vendajes hidrocoloides, que se usan normalmente para el tratamiento de llagas en las piernas, y que recubren la piel con un agente cicatrizante. Hacen que las lesiones se curen, disminuyen el picor y detienen la fricción causada por el calzado.
También se encuentran en el mercado fármacos para tratamientos localizados como los corticosteroides. La capa córnea de la piel es más gruesa en la palma de la mano y la planta del pie, por lo que los fármacos no se absorben tan bien como en otras áreas. Por este motivo los médicos recetan corticosteroides, que se aplican bajo un vendaje en casos que se resistan al tratamiento. También se administran a veces derivados de la vitamina D y retinoides locales, aunque su eficacia no ha sido demostrada científicamente. Por último, pueden recetarse sesiones de terapia PUVA si no se obtiene éxito con los tratamientos localizados.
Los tratamientos sistémicos sólo se usan en casos de psoriasis palmoplantar cuando ésta se resiste al tratamiento y va acompañada de placas en otras partes del cuerpo.
Le agradecemos su colaboración al Profesor Frédéric Cambazard, Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital de la Universidad de Saint-Etienne.

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