Preparativos para el verano

 

El sol tiene un efecto beneficioso sobre la psoriasis, pero a menudo las lesiones les estropean el verano a los pacientes. Siga nuestros consejos prácticos para aprovechar al máximo el verano. Una buena crema solar, ropa cómoda, un estilo de vida saludable y algunas precauciones le permitirán disfrutar de la vida al aire libre.

 

El verano se acerca. Todas las revistas incluyen suplementos especiales sobre el verano, y todos se animan pensando en el buen tiempo. ¿Todos? Quizás no todos. El verano representa un terrible dilema para los enfermos de psoriasis. Se ha demostrado que el sol tiene un efecto beneficioso sobre las lesiones, pero eso presupone una exposición de la piel. Significa que ya no puede usted esconderse tras las mangas y pantalones largos como hacía en invierno. No obstante, algunos trucos y precauciones le ayudarán a disfrutar del verano – sin ninguna nube.

 

La psoriasis y el clima

 

El sol es bueno para la psoriasis puesto que los rayos ultravioletas (UV), sobre todo los UVB, ayudan a que se cure la piel y a disminuir la inflamación. También retrasan la sobreproducción de células cutáneas, que es lo que produce las escamas. Las zonas afectadas por la psoriasis se curan por sí solas tras la exposición a la luz solar natural. Un breve período diario de exposición solar, evitando las quemaduras, es suficiente para que desaparezcan las placas. No obstante, una exposición súbita y prolongada puede resultar perjudicial, sobre todo para las personas de tez muy blanca. Además del riesgo de cáncer y de daños cutáneos, una sobreexposición puede agravar los síntomas de la psoriasis. Por ejemplo, las quemaduras pueden desencadenar el fenómeno de Koebner. Tampoco es recomendable exponer la piel al sol durante un brote. Por tanto debe usted tener cuidado con el sol: protéjase la piel y evite exponerla al sol entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, y expóngala en períodos que aumenten de forma gradual. Recuerde que los rayos del sol penetran a través del cristal, las nubes, el agua y la ropa ligera, y que son reflejados por el agua y la arena.

 

En general es mejor pasar las vacaciones en un clima seco y soleado como el de la costa mediterránea para controlar los brotes, sobre todo si la enfermedad es leve. Los climas húmedos y calurosos tienden a agravar los casos graves.

 

No obstante, nadie es igual, y su médico valorará los riesgos y beneficios que la exposición al sol representa para usted, teniendo en cuenta factores como los síntomas y el tratamiento que sigue, su tipo de piel, color del pelo y edad. También debe recordar que, si la psoriasis no mejora completamente con la ayuda del sol, puede optar por los medicamentos localizados, pero éstos deben administrarse sin exposición al sol. Muchos fármacos tópicos actúan como pantalla total respecto a los rayos UV, o pueden ser degradados por dichos rayos, implicando un riesgo de fototoxicidad (sobre todo en el caso de los corticosteroides).

 

¿Cómo elegir la crema solar adecuada?

 

Aunque el sol puede resultar beneficioso para la piel psoriásica, los enfermos de psoriasis deberían protegerse contra los efectos adversos de los rayos UVA y UVB. En el mercado encontrarán productos de protección solar especiales para pieles atópicas (véase la sección sobre productos para el cuidado de la piel). Estos productos hidratan la piel además de protegerla del sol, lo cual es esencial en casos de psoriasis. Los dermatólogos suelen recomendar un factor de protección de SPF 25 como mínimo para las cremas solares para el cuerpo, y cremas de pantalla total para la cara, sobre todo durante brotes. La inflamación puede empeorar con el sol y el calor. Es una buena idea comprar cremas resistentes al agua.

 

Debería usted aplicarse la crema solar con intervalos de pocas horas, y con más frecuencia si suele nadar o hacer ejercicio, y secar la piel con una toalla. Procure cubrir toda la piel con la crema – es mejor usar mucha que poca, y de hecho, la mayoría tiende a no usar la suficiente.

 

Tanto si está expuesto al sol como si no, mantenga la piel hidratada con una buena crema de calidad. Los días soleados y calurosos pueden resecar la piel, como sucede con el aire acondicionado. Si utiliza un emoliente disminuirán el picor y la formación de grietas, y se aliviarán las placas escamosas.

También vale la pena recordar que algunos tipos de maquillaje corrector contienen protección solar.

 

Si se siente incómodo ante la posibilidad de exponer la piel psoriásica a las miradas de la gente, puede optar por las cremas autobronceadoras.

 

La psoriasis fotoinducida y fotosensible

 

La mayoría de los pacientes de psoriasis se benefician de la luz ultravioleta natural o artificial. Desgraciadamente, en algunas personas la luz solar agrava o desencadena las lesiones. El fenómeno se conoce con los nombres de psoriasis fotoinducida o fotosensible. Es una afección poco frecuente, que solamente afecta al 5,5% de los enfermos de psoriasis. No se ha estudiado mucho, pero podría ser el resultado de una exposición al sol súbita e intensa, o del fenómeno de Koebner. La psoriasis fotoinducida es más común en personas de edad, las de tez blanca, y aquéllas cuyas manos ya están afectadas por la psoriasis.

 

Ropa cómoda

 

La ropa excesivamente ajustada puede irritar la piel y tiende a agravar los síntomas. Aproveche el calor para descartar sus vaqueros, pantalones ajustados y calzado en punta. Evite el contacto directo con la piel de fibras sintéticas y de la licra, ya que le producirán transpiración. En cambio, se sentirá más relajado y seguro llevando fibras finas y naturales como el algodón, incluso para la ropa interior. Los hombres que padezcan psoriasis genital o en la zona de las ingles pueden optar por calzoncillos tipo boxer en lugar de slips.

 

Los zapatos y sandalias deberían ser abiertos y espaciosos, sobre todo porque los pies se hinchan ligeramente con el calor. Es preferible el calzado de piel a los materiales sintéticos, puesto que la piel absorbe mejor la humedad. Puede comprar plantillas de espuma, corcho o agua, que aliviarán la presión sobre la piel afectada por la psoriasis. Las plantillas hechas de polímeros viscosoelásticos también absorberán los impactos y protegerán la piel en vías de curación. Éstas pueden llevarse con zapatillas de deporte de calidad, que deben ser flexibles y estar fabricadas con materiales transpirables.

 

El verano también es un período en el que pueden guardarse los calcetines, las medias y los pantis de fibras sintéticas en el fondo del armario. ¿Y por qué no hacer algunas sesiones de fototerapia en los meses anteriores al verano para poder aprovechar mejor el buen tiempo y ponerse shorts y faldas?

Y finalmente, no se olvide de los accesorios obligatorios: un sombrero que le cubra suficientemente y unas gafas de sol.

 

Natación: con moderación

 

Las personas que sufren de psoriasis pueden disfrutar de los placeres que ofrece el verano, como la natación. Sólo debe usted recordar los riesgos asociados a la enfermedad y tomar algunas precauciones. Aplíquese una loción hidratante de antemano, no pase mucho tiempo en el agua y tome una ducha después para eliminar el cloro, desinfectantes o sal que puedan irritar la piel sensible. La sobreexposición al agua de mar, al cloro y los desinfectantes de las piscinas pueden producir picor y grietas. Tras la ducha, séquese a fondo con una toalla suave dándose palmaditas en lugar de frotar. A continuación sea generoso con la loción hidratante y la crema de protección solar para mantener la piel bien hidratada y protegida de los rayos UVA y UVB.

 

Aunque debería usted evitar nadar si tiene lesiones exudativas, el agua de mar suele aliviar la psoriasis, sobre todo cuando se combina con la exposición al sol. Muchos enfermos indican que los baños de mar les ayudan a librarse de las escamas y les relajan. Los elementos traza del agua de mar también pueden resultar beneficiosos para la psoriasis.

 

 

Referencias

Les Nouvelles Dermatologiques, junio 2000

Le psoriasis en médecine générale, publicado por Arnette, 2005

Le agradecemos su colaboración al Dr. Patrick Brun, dermatólogo del Hospital Universitario de Cannes.

Anne-Laure Mercier

 

¿Cómo afeitarse?

 

Aquí encontrará información práctica sobre cómo afeitarse en verano y durante todo el año